Posted tagged ‘corrupción’

Fin del sueño

noviembre 2, 2009

Aún queda un año para las elecciones presidenciales en Polonia y lloverá mucho antes de que se pueda hacer un pronóstico serio. Lo que queda claro es va a ser un camino de rosas para el primer ministro Donald Tusk, aún el más firme candidato a la jefatura de Estado.

Hasta el pasado septiembre las cosas no le podían haber ido mejor a Tusk y a su Plataforma Cívica. Sin atreverse a emprender reformas de calado, les bastaba con no ser la única alternativa seria al regreso del partido Ley y Justicia de Jarosław Kaczyński al poder. Ningún gobierno de la historia de Polonia tras la caída del comunismo ha sido capaz de mantener durante un periodo tan largo (casi dos años) una cuota de popularidad similar.

Pero se acabó el idilio. Es cierto que los resultados de las encuestas no han caído en absoluto en picado, sigue gozando de una amplísima ventaja, pero también lo es que el margen de error de Tusk se ha estrechado peligrosamente. Han sido tres escándalos seguidos con miembros y agendas del gobierno como protagonistas los que han provocado que incluso por un momento se han abierto fisuras en el apoyo mediático, incondicional hasta la fecha.

El primer affaire comenzó ya antes de las vacaciones veraniegas pero su final está por ver: la puesta en venta de los astilleros de Gdynia y Szczecin y su compra por parte de inversores de Qatar serían el gran éxito del ministro del Tesoro Aleksander Grad, lo que los salvaría de ser parcelados por orden de la Comisión Europea. Anteriormente ésta había decretado ilegales las ayudas estatales recibidas por los astilleros. Sin embargo, justo antes del pago de los 400 millones de zlotys (unos 100 millones de euros), los qataríes desaparecieron del mapa. Resultado: para los astilleros, catastrófico. Pero no es esto lo que ha escandalizado a la opinión pública sino la más que fundada sospecha de que nunca existió tal investor.

La segunda patata caliente se la sirvieron a Tusk varios de sus ministros y miembros de la directiva de la Plataforma cuyos contactos con gangsters fueron descubiertos por la Oficina Central Anticorrupción (CBA): las conversaciones grabadas y publicadas muestran cómo los políticos planeaban forzar una ley que favoreciera los intereses de los mafiosos en sus negocios ligados a los juegos de azar.

Tusk, en una de sus decisiones más acertadas, había dejado como jefe del CBA a Michal Kaminski, nombrado por el anterior gobierno y político ligado al partido de Kaczynski. Había de ser un “espantapájaros” para evitar la corrupción dentro de la propia Plataforma Cívica. Parece que, a la hora de la verdad, la lógica partidista ha sido más fuerte. Kaminski fue expulsado por Tusk de su cargo, aunque también rodaron las cabezas de varios de los involucrados en la trama, la del vice-primer ministro Schetyna y la del ministro de Deportes entre otras. La excusa para deshacerse de Kaminski fue que “había tendido una trampa” al propio Tusk cuando le informó de sus averiguaciones el pasado agosto. De hecho, el apoyo de la mayor parte de los medios -en especial de Gazeta Wyborcza- al gobierno seguía esa línea: todo era un montaje para derribar al propio Tusk. Sus titulares de octubre bien podrían pasar a la historia de la falta de rigor periodístico. Fue obligado a dimitir también el ministro de justicia y fiscal general, Andrzej Czuma, cuyas declaraciones en favor de los sospechosos -“son inocentes al cien por cien”- podían incitar a la fiscalía a no tomar medidas. Falta por averiguar quién alertó finalmente a los políticos y a los gangsters de la operación de la CBA, ya que misteriosamente el proyecto de ley fue modificado justo después de que Kaminski pusiera en guardia al primer ministro.

El tercer problema se lo han brindado a Tusk los servicios de seguridad, en concreto la Agencia de Seguridad Interior (ABW), al saberse de las escuchas de que fueron objeto conocidos periodistas. Algunas tenían relación con operaciones en curso, pero los estenogramas de otras, privadas, no fueron destruidos. Es más, el vice-jefe de la agencia trató de emplear algunos en un proceso judicial con el periódico Rzeczpospolita. De paso ha salido a la luz que el número de escuchas por parte de los servicios secretos ha aumentado desde la llegada al poder de la Plataforma Cívica, que decía venir para acabar con el “Estado policial” del anterior gobierno.

Anuncios

El teatro del fútbol

octubre 5, 2008

Nos echan, no nos echan, nos echan, no nos echan… ¿Nos retira la UEFA el Euro 2012 o se conforma la FIFA con quitarnos los seis puntos de los dos próximos partidos por adelantado? Teatro,puro teatro.

Al principio no estaba nada seguro de lo que pretendía el gobierno de Polonia. Ahora sigo sin estarlo, pero tengo una cierta idea. Hace poco más de un año escribí algo sobre el lamentable estado del fútbol polaco. Los intentos del anterior ministro de deportes y del anterior gobierno por sanear la situación acabaron en agua de borrajas, e incluso él mismo acabó tenitendo problemas con la justicia. Pues bien, hace unos días el nuevo ministro de Plataforma Cívica suspendió a la directiva de la Asociación Polaca de Fútbol (PZPN) y puso a un administrador, cosa que alteró los nervios de Platini y Blatter, que dieron un ultimatum: o antes del lunes 6 de octubre a las 12 ha desaparecido el administrador “o si no nos enfadamos”. No les interesan para nada las montañas de papeles que la fiscalía polaca tiene aglomeradas por fraudes futbolísticos.

¿Será verdad que el ministro de un ejecutivo cuya única devisa es llevarse bien con todos, ser feliz sin hacer nada y viva el public relations haya osado desafiar a los todopoderosos magnates del fútbol europeo y mundial? Pues yo me alegraría de que fuera cierto, aunque supusiera la exclusión de los equipos polacos de las competiciones internacionales y nos costase la organización del Euro 2012. Si se atrevieran a poner orden y a eliminar la corrupción del fútbol polaco, que es una plaga insoportable.

No se atreverán. Mañana habrá abrazo y las frases del día serán “venció el consenso”, “hemos salvado el fútbol polaco” y otras por el estilo (aunque ojalá me equivoque). Aún así, creo que las intenciones del ministro Drzewiecki eran otras. Me explico: Michał Listkiewicz, actual presidente del PZPN y antiguo árbitro internacional, debería finalizar su mandato dentro de un mes, antes de las nuevas elecciones en la asociación. Tiene las espaldas bien cubiertas en el PZPN y además inmejorables relaciones con Blatter. El plan bien podía ser el siguiente: hay elecciones en el PZPN y se elige una directiva nueva. Hasta ahí todo en orden. Pero entonces alguien se de cuenta de que los electores han cometido un error téctino, o un fraude (concertado de antemano, claro), y lleva el asunto a los tribunales, que ante tamaño escándalo no pueden hacer menos que ocuparse del asunto. Resultado: los nuevos dirigentes a la calle y la vieja guardia tiene que regresar para “poner orden” y preparar las siguientes elecciones en, digamos, dos años más.

Parece que el nuevo ministro se ha dado cuenta  de que con esta gente al frente el fútbol en Polonia tiene poco futuro. Veremos en que quedan sus maniobras. Toda esta batalla verbal es más bien una “toma de posiciones” antes de negociar. De momento, cada nuevo ministro que llega primero se escandaliza por la plaga de corrupción y luego no puede hacer nada, así que no soy del todo optimista en esta cuestión, y más teniendo en cuenta cómo de hipersensible es este gobierno a la opinión pública: ahora, todos aplauden que entre con la escoba a poner orden. Pero si hay sanciones esos mismos pueden volverse en su contra.