Archive for the ‘Tusk’ category

Las Vegas

noviembre 25, 2010

¡Entren y apuesten! ¡Jueguen y ganen! Como el anuncio de una casa de apuestas: todos ganan. Al menos es la impresión que podría tener un extraterrestre al que se le hubiera ocurrido aterrizar el lunes por la mañana en Polonia, el día después de las elecciones locales y regionales.

Los cuatro principales partidos consideran los resultados un triunfo, aunque por diferentes motivos. Cada partido contento -o eso dicen. Pero el resultado no es unicamente una victoria de la Plataforma Cívica (PO) de Tusk sobre Ley y Justicia (PiS) de Kaczynski. Cierto que Tusk ha ganado, y ha sacado mejor resultado que en las anteriores municipales, pero no tiene motivos para descorchar el champán: la diferencia con PiS no es tan amplia como auguraban los medios y no se han acercado al 50% de los votos del que creían disponer. Además, han perdido dolorosamente las confrontaciones don comités locales en varias ciudades de prestigio. Se podría pensar que han sido elecciones municipales y regionales que no pueden extrapolarse a la condición del país, pero eso sólo es cierto en los comicios municipales, especialmente en localidades pequeñas, ya que en Polonia no existen realmente gobiernos autónomos y lo que importa, en contra de lo que se quería conseguir, son unas listas cerradas de partidos mayores en las que el votante no conoce a nadie.

A Tusk tampoco le debe agradar el excepcional resultado de su compañero de coalición, el Partido Popular Polaco (de perfil agrario). Si se hubieran cumplido los fatales pronósticos, habrían quedado en una posición muy delicada y se habría convertido en real la opción de engrosar unas listas comunes con la Plataforma en las elecciones parlamentarias del año que viene, lo que vendría a significar en la práctica que pez grande se come a pez chico.

Fuente: Comisión Electoral Estatal - a través de Rzeczpospolita

Kaczynski, por su parte, se ha salvado de una hecatombe aún más dolorosa. Ha vuelto a perder unas elecciones, pero por mucha menor diferencia de lo que se pensaba comunmente: esta infravaloracíon se ha convertido en un rito a orillas del Vístula. La situación se le puso más cuesta arriba aún cuando, a pocos días de las elecciones, lo cual no parece en absoluto casual, un grupo de diputados de Ley y Juticia abandonó el partido y la prensa -en especial la afiliada al régimen- se frotaba las manos en espera de una “hermosa catástrofe” que no llegó a suceder. Algunos de esos diputados fueron echados y otros salieron por voluntad propia, aunque sí se veía venir que las diferencias entre ellos y Kaczynski habían ido creciendo día tras día desde hacía meses. No son un grupo homogéneo y es pronto para vaticinar qué pasará con ellos, una vez desbaratado el plan que posiblemente consistía en recoger los frutos del desastre de Kaczynski y provocar una sangría de deserciones en Ley y Justicia.

Reseñable el buen resultado de la izquierda post-comunista (SLD). Interesante saber dónde acabará recalando. Su líder, Grzegorz Napieralski, hasta casi ayer se enorgullecía de su admiración por José Luis Rodríguez Zapatero y anunciaba la importación del “zapaterismo” a Polonia. Le vendría bien tomar nota de la situación de España de hoy.

Me extraña que se extrañen

abril 21, 2010

Antes de ponerme a escribir sobre teorías de la conspiración, me apoyo en Norman Davies, que en su monumental “Europa” nos dice que conspiraciones ha habido menos de las que dicen aquellos que ven detrás de todo una mano negra, y más de las que querrían los que las niegan en conjunto.

Pasó el primer shock emocional tras la catástrofe de Smolensk y va dejando espacio libre en el cerebro para que las neuronas vuelvan a moverse a velocidad de crucero, ya con Lech Kaczynski enterrado en Wawel. Después de unos primeros días en que todo han sido halagos para la ayuda rusa, poco a poco han ido haciéndose hueco voces que no estaban tan de acuerdo con lo que nos han contado hasta la fecha. (más…)

De palabras y hechos

enero 17, 2010

¿Quién en Europa no ha oído hablar de lo anacrónico e incluso peligroso que puede ser el nacionalismo polaco encarnado en los terribles gemelos? Aunque con mucho menos ruido, cosas más inquietantes ocurren ahora, anno Domini 2010, en otros lugares de Europa, concretamente en Alemania. Luego la gente se extrañará si vuelve a ganar Kaczyński las elecciones presidenciales este año…

Para crear la polémica de la que trata este artículo, a Baviera y Hesse se les unió un tercer “land”: hasta la fecha, en los documentos expedidos a los habitantes de Mecklemburgo-Pomerania nacidos después de la guerra en Szczecin, Wrocław o Gdańsk podía leerse “Polonia” como lugar de nacimiento. (más…)

Fin del sueño

noviembre 2, 2009

Aún queda un año para las elecciones presidenciales en Polonia y lloverá mucho antes de que se pueda hacer un pronóstico serio. Lo que queda claro es va a ser un camino de rosas para el primer ministro Donald Tusk, aún el más firme candidato a la jefatura de Estado.

Hasta el pasado septiembre las cosas no le podían haber ido mejor a Tusk y a su Plataforma Cívica. Sin atreverse a emprender reformas de calado, les bastaba con no ser la única alternativa seria al regreso del partido Ley y Justicia de Jarosław Kaczyński al poder. Ningún gobierno de la historia de Polonia tras la caída del comunismo ha sido capaz de mantener durante un periodo tan largo (casi dos años) una cuota de popularidad similar.

Pero se acabó el idilio. Es cierto que los resultados de las encuestas no han caído en absoluto en picado, sigue gozando de una amplísima ventaja, pero también lo es que el margen de error de Tusk se ha estrechado peligrosamente. Han sido tres escándalos seguidos con miembros y agendas del gobierno como protagonistas los que han provocado que incluso por un momento se han abierto fisuras en el apoyo mediático, incondicional hasta la fecha.

El primer affaire comenzó ya antes de las vacaciones veraniegas pero su final está por ver: la puesta en venta de los astilleros de Gdynia y Szczecin y su compra por parte de inversores de Qatar serían el gran éxito del ministro del Tesoro Aleksander Grad, lo que los salvaría de ser parcelados por orden de la Comisión Europea. Anteriormente ésta había decretado ilegales las ayudas estatales recibidas por los astilleros. Sin embargo, justo antes del pago de los 400 millones de zlotys (unos 100 millones de euros), los qataríes desaparecieron del mapa. Resultado: para los astilleros, catastrófico. Pero no es esto lo que ha escandalizado a la opinión pública sino la más que fundada sospecha de que nunca existió tal investor.

La segunda patata caliente se la sirvieron a Tusk varios de sus ministros y miembros de la directiva de la Plataforma cuyos contactos con gangsters fueron descubiertos por la Oficina Central Anticorrupción (CBA): las conversaciones grabadas y publicadas muestran cómo los políticos planeaban forzar una ley que favoreciera los intereses de los mafiosos en sus negocios ligados a los juegos de azar.

Tusk, en una de sus decisiones más acertadas, había dejado como jefe del CBA a Michal Kaminski, nombrado por el anterior gobierno y político ligado al partido de Kaczynski. Había de ser un “espantapájaros” para evitar la corrupción dentro de la propia Plataforma Cívica. Parece que, a la hora de la verdad, la lógica partidista ha sido más fuerte. Kaminski fue expulsado por Tusk de su cargo, aunque también rodaron las cabezas de varios de los involucrados en la trama, la del vice-primer ministro Schetyna y la del ministro de Deportes entre otras. La excusa para deshacerse de Kaminski fue que “había tendido una trampa” al propio Tusk cuando le informó de sus averiguaciones el pasado agosto. De hecho, el apoyo de la mayor parte de los medios -en especial de Gazeta Wyborcza- al gobierno seguía esa línea: todo era un montaje para derribar al propio Tusk. Sus titulares de octubre bien podrían pasar a la historia de la falta de rigor periodístico. Fue obligado a dimitir también el ministro de justicia y fiscal general, Andrzej Czuma, cuyas declaraciones en favor de los sospechosos -“son inocentes al cien por cien”- podían incitar a la fiscalía a no tomar medidas. Falta por averiguar quién alertó finalmente a los políticos y a los gangsters de la operación de la CBA, ya que misteriosamente el proyecto de ley fue modificado justo después de que Kaminski pusiera en guardia al primer ministro.

El tercer problema se lo han brindado a Tusk los servicios de seguridad, en concreto la Agencia de Seguridad Interior (ABW), al saberse de las escuchas de que fueron objeto conocidos periodistas. Algunas tenían relación con operaciones en curso, pero los estenogramas de otras, privadas, no fueron destruidos. Es más, el vice-jefe de la agencia trató de emplear algunos en un proceso judicial con el periódico Rzeczpospolita. De paso ha salido a la luz que el número de escuchas por parte de los servicios secretos ha aumentado desde la llegada al poder de la Plataforma Cívica, que decía venir para acabar con el “Estado policial” del anterior gobierno.

Memoria y alucinación histórica

mayo 10, 2008

Me preguntó hace no mucho un amigo si no veía desmesurada la importancia que los polacos le dan a su propia historia. Le respondí que no. Por supuesto que hay quien se excede en su sentimentalismo y hace de Polonia el centro del universo, pero por lo general no me parece que exageren. Si no tuvieran de qué gloriarse, especialmente en el siglo pasado, mi respuesta habría otra.

Todo esto viene a cuento del impresionante desfile que ayer. Visto lo que son capaces de hacer los rusos, no exponer la visión polaca de la historia sería suicida. No se andan por las ramas: casi 50 millones de dólares van a costar las obras en las calles de Moscú después del pase de los tanques y misiles, mientras que el 40% de los ex-combatientes de la II Guerra Mundial vive al borde de la miseria. Pero lo peor es que de verdad, tal y como demostró Medvedev en su discurso, los ex-soviéticos siguen empeñándose en creer que la guerra empezó el 21.06.1941 y que el Ejército Rojo iba por ahí liberando países. Como si la ocupación de media Polonia, Estonia, Letonia, Lituania y parte de Finlandia y Rumanía se hubiera llevado a cabo por voluntad de los habitantes de estos países.

La verdad no está “en el medio”. Aquí no hay lugar para relativismos. Por supuesto, hay que saber presentar la propia historia, hacerlo de una manera simpática y atractiva. En esto se puede aprender bastante de los yanquis. Sigo viendo flojo al primer ministro polaco Tusk en este tema. Está bien que no quiera hacer un exhibicionismo de la martirología polaca, pero su gobierno ha estado a punto de frenar el proyecto del Museo de Historia de Polonia sólo porque fue comenzado en tiempos del premier Jarosław Kaczyński. Gracias a Dios, la iniciativa sigue adelante. Quizá Tusk no quería que se le comparara al otro Kaczyński, al presidente Lech, que siendo alcalde de Varsovia encargó el Museo del Levantamiento de Varsovia y fue una de las pocas cosas que hizo entonces que realmente valió la pena.

Hacerle mimos al oso

diciembre 3, 2007

No me huele bien este asunto. El gobierno de Tusk ha dado en política internacional dos pasos que nadie le pedía y que no se esperaban siquiera sus más cercanos colaboradores, o al menos no en este preciso momento.

El primero ha sido declarar que Polonia no bloqueará el ingreso de Rusia en la OECD. Entiendo esta posición aunque no la comparto. Tusk envía al Kremlin una señal amistosa ya al principio de su gobierno. Lo que me parece altamente inadecuado es el momento elegido: justo antes de las elecciones a la Duma, cuando la milicia de Putin arresta a Kasparov y a varios destacados disidentes del zarato.

En esa misma línea se encuentra el mensaje del viceprimer ministro Pawlak, lanzado un par de días después también en dirección Este, en el que exponía ni más ni menos que la apertura sin condiciones del mercado energético polaco a las empresas rusas. Yo no tendría problema en liberalizar la energía si desconciera cómo emplea Moscú el gas y el petróleo para subyugar a sus vecinos.

Rusia es como es. Polonia no va a cambiarla de la noche a la mañana y está claro que hay qye arreglárselas de alguna manera para hacer negocios con ella sin salir perdiendo. Vale, mejor estar a buenas con Rusia, pero no a cualquier precio, así que espero que Tusk no siga una política de claudicación: mal andaríamos si, por ejemplo, sacrificara el apoyo a la democracia en Ucrania y Georgia -de las que Polonia es el principal abogado en la UE- buscando un compromiso cómodo a corto plazo.

Nadie ha dicho que las cosas serán fáciles. Tusk y Sikorski (su ministro de exteriores, que sí que sabe cómo se las gastan los rusos: luchó en Afganistán contra ellos al lado de los muyahedines) tienen un hueso duro de roer. Los dos saben bien que dificilmente la UE tomará partido por Varsovia en caso de necesidad, pero la solución para salir bien parado no es mandarle besitos al oso, a no ser que haya un mínimo de reciprocidad.

Intrigante o sospechosa resulta también la evolución del Partido Campesino Polaco del viceprimer ministro Pawlak. Hace algunos años se referían a las inversiones extranjeras realizadas durante la época del gobierno de Buzek (Acción Electoral Solidaridad) “liberalismo extremo en interés de la oligarquía extranjera”, que convertirá a Polonia en una “semicolonia blanca, con consecuencias catastróficas para el Estado y la Nación; ha cometido una traición a los intereses nacionales” (traduzco de un artículo de Maciej Rybiński, un periodista de los que tienen buena memoria). Uff. Pues que alguien me diga a qué oligarquía pueden servir las nuevas ideas de Pawlak.

¡Gracias, Olek! (Kwaśniewski)

octubre 22, 2007

La holgada victoria de la Plataforma Cívica en estos comicios dejan en Polonia un panorama inesperado hace incluso una semana, en el que no sólo destaca la derrota del partido de Jarosław Kaczyński, Ley y Justicia. A falta de los resultados definitivos que se publicarán mañana, todo parece indicar que Plataforma Cívica tendrá 209 diputados (con un 41,39% de votos), Ley y Justicia 166 diputados (32,16%), Izquierda y Demócratas 53 diputados (13,2%) y Partido Campesino de Polonia 31 diputados (8.93%). La diferencia entre los dos principales partidos se reduce por tanto de los 13 puntos iniciales a 9.

Por un lado, la Plataforma Cívica aglutinó a aquellos que estaban cansados de un gobierno excesivamente pendenciero. Ellos en la oposición no actuaron de otra manera, pero durante la última semana de campaña, después de vencer en los debates televisivos al aún primer ministro y al ex-presidente Kwaśniewski, Tusk utilizó habilmente una ligera nota de populismo, sin tocar temas delicados en los que las diferencias ideológicas con Ley y Justicia pudieran provocar batallas verbales   y empleó un tono optimista que se echó en falta en las campaña de Ley y Justicia. A la gente le resultó excesivo tanto hablar de corrupción.

Pero el gran perdedor de ayer no es sólo Ley y Justicia, que queda como único partido en el poder de Polonia desde 1989 que no sufre un descalabro total en las siguientes elecciones (a pesar de que la abultada derrota en el duelo individual en Varsovia le escocerá a Kaczyński, a buen seguro). Ha obtenido más votos en números absolutos, relativos y en diputados que hace dos años a pesar del desgaste de la coalición con formaciones tan conflictivas como Autodefensa y la Liga de las Familias Polacas.

El buen resultado permitirá a la Plataforma gobernar con cierta calma y sin necesidad de aliarse con los postcomunistas de Izquierda y Demócratas. No, la corrupta vieja guardia más algunos antiguos oposicionistas desesperados no serán, como pretendían, la clave para obtener la mayoría parlamentaria, pues el Partido Campesino Polaco puede ser un compañero de viaje mucho más cómodo. El veto presidencial del otro gemelo será un arma poderosa: necesitarían tres quintas partes del parlamento para rechazarlo, así que la Plataforma tendría que embarcarse en una coalición con postcomunistas y campesinos, perdiendo así credibilidad ante parte de su electorado y capacidad de movimiento a la hora de gobernar.

El varapalo de la siniestra se lo deben en gran medida a Kwaśniewski: él tenía que ser la locomotora de IyD. Con su comportamiento poco decenta, que incluyó borracheras captadas por las cámaras de televisión y comentarios irresponsables a la prensa extranjera, consiguió que la mayor parte del electorado “anti-Ley y Justicia” fuera a parar a Tusk.

Desde ahora en Polonia no tiene que funcionar una división izquierda/derecha a la europea. Si uno se fija en los resultados, dos partidos de centro-derecha y derecha han conseguido casi un 75% de los votos, mientras que la izquierda oscila en torno al 13%. Suena más a Estados Unidos. Cierto es que muchos de los votos a Tusk podían haber acabado en Izquierda y Demócratas, y cierto es también que Kaczyński se sentiría más cómodo en su papel de jefe de la oposición si el rival fuera la coalición de Plataforma con los ex-comunistas, pero la polarización del voto entre dos grandes formaciones se prevé duradera.

Otra nota interesante es la desaparición, por obra de Kaczyński principalmente, de la escena política de los dos partido más impredecibles: Autodefensa y la Liga de las Familias Polacas. No tendrán siquiera la posibilidad de recibir fondos del Estado, por no llegar al 3% de apoyo.

Sobre el propio Tusk, se puede decir que ha pasado por una larga metamorfosis. En los comienzos de la democracia polaca su Congreso Liberal-Democrático tenía más fama de libertino que de liberal. El mismo ha dicho en alguna ocasión que fue revisando algunos de sus puntos de vista sobre conforme su hija iba creciendo. La Plataforma, aunque se ha mostrado en ocasiones indecisa y tibia en asuntos sociales (más bien para distanciarse de Ley y Justicia y de la Liga), posee un importante elemento conservador en sus filas. El encuentro de la semana pasada del lider de la Plataforma con el cardenal Dziwisz, del que no se han conocido demasiados detalles, demuestra que no existe tanto recelo por parte de la Iglesia Católica hacia la Plataforma como algunos sugerían. La situación sería bien distinta si se vieran obligados a gobernar con Izquierda y Demócratas, que trataría de forzar sus ideas sociales.

En lo que se refiere a la economía, puede decirse que la Plataforma opta por un menor proteccionismo que Ley y Justicia y que llega al poder en el momento ideal para poner en marcha su programa: paro en disminución, economía al alza, grandes proyectos como el Euro 2012 a la vista que vaticinan continuidad o aumento de las inversiones extranjeras… Eso sí, no le faltarán huesos duros de roer, quizá el principal de ellos la Seguridad Social, y no está claro que tengan a suficiente gente capacitada en su banquillo para cumplir las esperanzas que han infundido en tantos ciudadanos.