Archivo para enero 2011

¿Quién crispa?

enero 25, 2011

Ya he escrito en numerosas ocasiones que Kaczynski no es mi héroe de leyenda y que con su hosco modo de ser muchas veces repele. Dicho esto, entiendo también que es una persona a la que se le ha hecho y se le hace mucha injusticia. Quizá este post ilustre bien por qué me parece hipócrita el modo de actuar de tantos que tachan al jefe de Ley y Justicia de autoritario e intolerante y se llaman a sí mismos adalides del diálogo.

Ayer supimos que no era un loco el autor del primer asesinato político de la Polonia libre de hace tres meses, cuya víctima fue el secretario de un eurodiputado del partido de Kaczynski. Hace dos días nos enteramos de que en su momento fue incluso miembro del partido del gobierno, Plataforma Ciudadana. Y silencio…

Hoy nos llegan los resultados de una interesantísima “encuesta” en la que había que responder a la siguiente pregunta: “¿cómo acabará Jaroslaw Kaczynski?” Conmovedor, denota un tacto y delicadeza infinitas. Que encontremos una perla así en el “diario” que dirige Jerzy Urban, antiguo portavoz del régimen comunista en Polonia, no es de extrañar. Nadie en su sano juicio trata el “Nie” como si fuera prensa común. El problema aparece cuando personajes de primera plana de la política polaca se deciden a figurar en tan macabro sondeo. Principalmente son gente del partido post-comunista, pero también hay gente ligada al partido del gobierno y representantes, en teoría, de la “inteligentsia”

Por ejemplo está el director de cine y hasta hace poco diputado de Plataforma Kazimierz Kutz, que afirma: “acabará en suicidio. (…) No se lo deseo para nada. Pero la muerte suicida no es tan mala, así el hombre no se cansará tanto”.

Piotr Najsztub, director del semanal “Wprost”: Morirá. ¿Y politicamente? Tendrá aún sus cinco minutos.

Andrzej Czeczot, dibujante del semanal “Polityka”: Acabará en el basurero de la historia.

Piotr Gadzinowski, ex-diputado: Acabará como su hermano en Wawel Reposará con su cuñada, con su hermano y con esa pierna en uniforme de general de la que hablaba hace poco.

Jan Kapela, “Krytyka Polityczna”: [PO y PiS] gobernarán felizmente alrededor de un año, hasta que unidos viajen en avión a Smolensk a hacer una ofrenda en el lugar de la catástrofe y a pesar de las malas condiciones atmosféricas se decidan a aterrizar en el aeropuerto Severnyy.

Janusz Palikot, ex-diputado (desde hace semanas) de PO: ¡Se suicidará!

Joanna Senyszyn, SLD:  Ya se ha acabado. En Wawel.

Jacek Żakowski, famoso periodista: Irá cayendo en el radicalismo, entre la locura y la hilaridad.

Robert Biedroń, presidente de la llamada Campaña Contra la Homofobia: Por lo que se cuenta ya es impotente sexual.

Tanto amor al prójimo casi me hace llorar.

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Crónica de una humillación anunciada

enero 14, 2011

¿Alguién está de verdad sorprendido? El veredicto estaba meridianamente claro desde el comienzo de la investigación, o incluso desde antes, desde que ésta fue confiada al Comité Interestatal de Aviación. O antes aún: desde los primeros minutos de desinformación.

Pero el mal está hecho, la versión post-soviet ha encontrado eco y apoyo en la prensa internacional. ¿No es tranquilizante saber que la culpa la tienen los pilotos que no supieron oponerse a las órdenes que su borracho general les transmitía de parte de Kaczynski? Sólo faltaba decir que invadió la cabina con el sable alzado en una mano, con un crucifijo en la otra, al grito de “Dios, Honor y Patria”.

Sí prestáramos atención a quién nos lo dice, quizá haríamos uso de la memoria: Kursk, Dubrovka, Bieslan,… Es el mismo Estado, la misma caricatura de democracia. Pocos, como el Frankfurter Allgemeine Zeitung, se dan cuenta de la trampa en que hemos caído: habrá, y ya es tarde para remediarlo, dos narraciones, dos historias paralelas como en el caso de Katyn. Quizá hasta la Parusía, porque ¿dónde está escrito que en esta vida toda verdad deba hacerse paso?

El nombre del comité suena independiente, pero ¿puede realmente ir por libre una institución dirigida por una señora, Tatiana Anódina, general ella, cuyo compañero sentimental fue en su momento primer ministro de la Federación Rusa y, antes, primer vice de la KGB y periodista del “Pravda”? ¿Puede ser imparcial la investigación que lleva a cabo el órgano que emite permisos de explotación para casi toda herramienta utilizada por la aviación civil de la antigua URSS y para los mismos aviones y aeropuertos? Leyendo las conclusiones de la investigación del MAK -y no sólo repitiendo cual lorito la milonga que nos cuenta- lo más interesante es que se basan en lo que no existe, en “pruebas” a las que hay que dar fe, en deducciones psicológicas, no en datos palpables. Gracias al MAK sabemos perfectamente lo que “pensaban” los pilotos, la presión psicológica a la que eran sometidos, y al mismo tiempo ignoramos cuantas personas había en la barraquita de control de Smolensk, de qué hablaron los allí presentes en sus conversaciones telefónicas con Moscú y por qué fueron modificadas -después de cuatro meses- sus declaraciones ante la fiscalía.

El primer ministro polaco, Donald Tusk, sabía perfectamente lo que nos diría una organización que ya tiene en su haber una imponente ristra de fraudes tanto si hablamos de investigaciones de catástrofes como de finanzas. No esperaba quizá que el pago por mantener el perfil bajo fuera una bofetada tan fuerte, un knock-out.

Niebla

enero 7, 2011

“Niebla” (Mgła) expone esos momentos narrados por seis colaboradores del difunto presidente Lech Kaczynski.  Es la primera película polaca sobre la tragedia de Smolensk , pasados diez meses de la catástrofe y no ha sido una televisión pública o privada la que lo ha realizado sino un periódico, y no de los más adinerados: Gazeta Polska. Es éste un dato significativo si tenemos en cuenta que todos los medios importantes del país privados y públicos son favorables al gobierno actual, si dejamos aparte la prensa amarilla, el diario Rzeczpospolita con sus 150.000 ejemplares y Radio Maryja, cuyos oyentes suponen según los últimos datos el 1,8% del total).

Impacta oír cómo a los subordinados del primer ministro Donald Tusk lo único que parecía importarle aquel fatídico día dónde inscenizar el “shake-hand” de éste con Putin y dónde el abrazo y cómo esquivar al hermano gemelo Jaroslaw (y esto está dispuesto el testigo a defenderlo en los tribunales si es necesario).

Chocan las tremendas prisas del entonces presidente del Congreso, Bronislaw Komorowski, tanto para ejercer de las funciones de presidente de la República antes de que llegara el acta de defunción de Kaczynski, como para despedir -el mismo fatal día- a aquellos que trabajaban en la Cancillería del Presidente (y esto son hechos indiscutibles) o la descripción de cómo, desde el gobierno de Tusk y usando al embajador ruso en Varsovia y los medios de comunicación, se dificultó primero el viaje de Kaczynski a Katyn y luego se trató de desprestigiar su valor.

Lo malo es que, al ser una producción de Gazeta Polska -en la que han aparecido todas las posibles explicaciones de la catástrofe, incluyendo teorías de atentados de todo tipo- es fácil etiquetarlo. Se achaca a las autoras del reportaje que muestra sólo las razones de una de las partes, aunque personalmente me parece un documento consecuente, necesario y, mientras a nadie más se le ocurra ponerse manos a la obra, único.

P.D: ya que me he referido a teorías de la conspiración, aprovecho para poner unas palabras más sobre Tomasz Turowski, encargado del departamento político de la embajada polaca en Moscú y uno de los pocos embajadores con los que el presidente Komorowski se tuteaba. Turowski, antiguo agente de élite de la policía secreta polaca, fue enviado en febrero del pasado año a Rusia precísamente con la misión de preparar los viajes de Tusk y Kaczynski a Katyn, y fue él el que difundió el rumor de que tres personas habían sobrevivido al accidente. De su vida anterior sabemos que, una vez terminada su “misión” en la Compañía de Jesús, estuvo a punto de casarse con una francesa, que era alumna suya de ruso e hija del primer ministro socialista Michel Rocard, pero no llegó al altar, quizá por intervención del contraespionaje galo. Al menos eso piensa un antiguo amigo de Turowski que ya duda incluso si éste es su verdadero nombre.

A favor…

enero 6, 2011

Lo que empezó siendo pequeñito crece como la espuma. Una muestra de lo que puede hacer un grupito de entusiastas que quiere manifestar alegremente su fe, de reunirse “a favor”, y no “en contra” de nada. Le hacía mucha falta a Polonia después de un año tan traumático.

Miles y miles de polacos han acudido hoy a divertirse y manifestar su fe cantando villancicos -y téngase en cuenta que muchos de los villancicos polacos son perlas teológicas. Todo en un ambiente festivo, no comercializado.

La Cabalgata ya no es cosa de una escuela varsoviana pionera, Zagle, y una organización dedicada a la beneficiencia, la Fundación de san Nicolás. En esta tercera edición se le han unido quince escuelas más y numerosos colaboradores y esponsores. A tanto ha llegado que la tradición se ha transmitido a varias ciudades polacas más. El efecto impresiona.

Fuente: RMF24.pl

El premio inesperado ha llegado de Roma, directamente de Benedicto XVI:

“Saludo con cariño a los polacos. Especialmente a los participantes de las Cabalgatas de Reyes que pasan por las calles de Varsovia, Cracovia, Poznan y Gdansk.

Van tras la luz Divina a rendir juntos homenaje al Verbo encarnado, que se ha manifestado a las naciones. Que esta cabalgata sea una señal de unidad de las familias y las sociedades en la búsqueda diaria de Cristo y a la hora de dar al mundo moderno testimonio de Su amor. ¡Que Dios os bendiga!”

Son palabras pronunciadas en polaco durante encuentro con los fieles para el rezo del Angelus.

¡Ya vienen los Reyes!

enero 5, 2011

En los años 1958-1961, como explica al diario Rzeczpospolita el profesor Jan Żaryn, el gobierno comunista de Władysław Gomułka se propuso laicizar el espacio público: se comenzó a eliminar las cruces de escuelas y hospitales, se prohibieron las clases de religión en los colegios. Se suprimieron algunas de las fiestas cristianas que aún quedaban después del periodo estalinista. En su lugar aparecieron otras, laicas, soviéticas, tales como el aniversario de la revolución de octubre o el cumpleaños de Stalin.

Por tercer año consecutivo las calles de Varsovia verán desfilar a los Magos de Oriente en su camino a Belén. La cabalgata de mañana será muy especial: después de cincuenta años la Epifanía ha vuelto a aparecer en el calendario polaco después de que el presidente Komorowski firmara la ley aprobada por el parlamento que hace del 6 de enero día festivo.

La iniciativa ya se ha trasladado a otras ciudades del país: Poznań, Wrocław, Gdańsk, Szczecin y Cracovia. En la capital participarán más de mil actores, alumnos de once escuelas y sus padres, y se prevee que más de quince mil varsovianos los acompañen. Lo que comenzó por obra de un colegio, Żagle, se ha convertido ya en una tradición cada vez más compartida y querida.

El ambiente siempre es festivo y cristiano, lleno de villancicos cantados por participantes y espectadores frente al potal de Belén, sin el consumismo que puede observarse en otros lugares- quizá en parte porque en Polonia no son los Reyes quienes traen regalos a los niños.

Récord de mentiras por metro cuadrado

enero 3, 2011

“La agencia de noticias TASS informa que en Moscú reparten automóviles en la Plaza Roja. Todo era cierto, salvo que no en Moscú, sino en Leningrado, no en la Plaza Roja, sino en la calle de la Revolución, no automóviles sino bicicletas y no reparten sino que roban”.

Me he acordado automáticamente de este viejo chiste soviético al leer esta frase en el portal ruso gazeta.ru, en el resumen fotográfico que dedica a lo sucedido durante pasado año. “Lech Kaczynski: Si alguien se ha decidido a ser oficial no puede acobardarse”, al piloto Grzegorz Petruczuk cuando éste se negó a cumplir la orden de aterrizar con el avión presidencial en el aeropuerto de Tbilisi el 8 de agosto de 2008 en condiciones de mala visibilidad“.

Como bien señala el portal polaco wpolityce.pl, esa frase no salió nunca de labios de Lech Kaczynski, que luego, según se rumoreó -aunque sin aclarar de dónde se sabe- no habló en tono despectivo con sino sobre el piloto, que éste no se negó a aterrizar por una orden que Kaczynski no pudo darle y que desde luego no lo hizo por problemas de falta de visibilidad en la soleada Tbilisi sino por los bombardeos rusos que ya habían cesado.

Hay casi más mentiras que palabras, y esto me trae a la memoria otro chiste, éste sobre Radio Ereván, cadena que se utilizaba para simbolizar la cínica y primitiva propaganda soviética. “Un lector escribe a Radio Ereván preguntando por qué mienten tanto. Radio Erevan responde: porque preferimos comer pan blanco junto al mar Negro, y no al revés“. Tan mal ya no están las cosas en Moscú, gracias a Dios, pero parece claro que, por los motivos que sean, la campaña de desinformación sobre la catástrofe de Smolensk que comenzó ya minutos después del accidente, sigue viento en poca a toda vela.

Empieza el año con… ¿optimismo?

enero 1, 2011

El año que ha pasado, sin miedo a exagerar, puede ser calificado en Polonia como “annus horribilis”.

Hemos sido testigos de una catástrofe en la que desapareció, mal que le pese a algunos, parte importante de la élite de esta nación, en una tragedia que pudo ser evitada si no hubieran fallado los más elementales mecanismos de funcionamiento del Estado y que, por lo mismo, está siendo investigada de forma escandalosa.

En verano, primero vinieron inundaciones como no se veían desde hacía años y luego, por iniciativa del presidente Komorowski y con el apoyo de Jaroslaw Kaczynski del otro lado de la barricada, el escándalo del uso político de una cruz que hasta ese momento se veía como elemento natural del paisaje. A lo que siguió el primer asesinato de corte político de la Polonia democrática… en el que la víctima fue un miembro del partido de Kaczynski.

Más adelante llegaron nuevos episodios del asalto a instituciones y medios de comunicación públicos y privados por parte del partido en el poder, que va camino de convertirse en copia del PRI mexicano y que gobierna a base de mercadotecnia, con una oposición -hasta la fecha- incapaz de salir de su guetto.

Y lo que queda por venir y vienen anunciando reconocidos economistas, algunos tan poco sospechosos de apoyar a Kaczynski como es el caso de Leszek Balcerowicz (autor de la “terapia de choque” de los años 90): que el déficit público aumenta a un ritmo vertiginoso y que el gobierno está hipotecando el futuro de unos ciudadanos que ni siquiera han llegado a este mundo. Se comenta que quizá la táctica actual de Kaczynski, consiste en imitar el escenario que sirvió hace poco en Hungría a Viktor Orban: volver a un lenguaje duro que sólo acepta su electorado más fiel, alejarse de cualquier atisbo de pacto y esperar que venga la crisis para gritar entonces a los cuatro vientos “yo ya lo había dicho”.

La diferencia entre un pesimista y un optimista, dicen por aquí, es que mientras que el pesimista dice “peor imposible”, el optimista responde “es posible, es posible”…