Archivo para diciembre 2010

Lukashenko ¿última etapa?

diciembre 20, 2010

– “Sr. Presidente tenemos dos noticias: una buena y una mala”.
– “Comiencen por la buena”.
– “Ha sido ud. reelegido”.
– “Perfecto. ¿Y la mala…?”
– “No le ha votado nadie”.

Chiste fresco importado directamente de Bielorrusia, aunque quizá su pedigrí sea bastante más largo. No es del todo cierto pero queda bien como comentario.

Los nervios le delatan. Será quizá su último mandato.

Número 9596 – ¡Buen trabajo!

diciembre 19, 2010

Publicado en Diario YA

La realidad nos ofrece mejores historias que las de cualquier película. La vida de Tomasz Turowski podría, sin duda, optar a un óscar al mejor guión.

Hasta ayer embajador de Polonia en Rusia, antes lo fue en Cuba, comenzó su carrera diplomática en 1993. Antes, de 1975 a 1984, había sido jesuita en Roma. Turowski dejó la orden antes de ser ordenado sacerdote, y le siguió la comprensión de sus compañeros, con quienes siguió guardando buenas relaciones en adelante. Poco sospechaban que acababa de abandonarles el agente 9596 de la Sección XIV, Departamento I del Servicio de Seguridad de la Polonia comunista -una formación de élite tan secreta que sus miembros no eran conocidos ni siquiera por parte de los jefes de los servicios de espionaje polacos sus respectivos países de destino: sólo tenían acceso a sus datos los jefes de la sección y departamento… y la KGB.

A este cuerpo había ingresado años antes, en sus tiempos de estudiante de filología rusa en Cracovia. Ya en Roma, en el periodo de noviciado, su habilidad para los idiomas le permitió tener acceso como traductor a documentos secretos relativos a la política oriental del Vaticano. Difícilmente se cumplirán los pronósticos que lo ponían como futuro embajador en Roma. El rastro de sus documentos ha sido descubierto por el Instituto de Memoria Nacional, que ha informado debidamente al juzgado.

Esta información suena peor aún en un momento en el que el primer ministro Donald Tusk acaba de reconocer que el Comité Interestatal de Aviación -organización controlada por Rusia que se encuentra a cargo de la investigación de la catástrofe de Smolensk- ha preparado un informe inaceptable. Ha declarado esto tras meses en los que cada observación crítica de la oposición o de familiares de las víctimas ha sido tratado como si fuera una afrenta y después de dejar innecesariamente toda la investigación en manos rusas por una “cortesía” excesiva.

La situación de Polonia no es seguramente tan dramática como la de Bulgaria, donde el primer ministro Boyko Borysov declaró hace unos días que el 45% de los embajadores actuales fueron en el pasado agentes de los servicios secretos, pero quizá el premier Tusk esté pensando cómo averiguar si realmente todos sus funcionarios al más alto nivel trabajan para el bien de su país. Al fin y al cabo, la lustración y la descomunización fueron hasta hace no muchos años unos de los slogans de su partido, hasta que dejó de serle rentable y se convirtió en una buena manera de demonizar a los gemelos Kaczynski.

Patologías heredadas y consentidas

diciembre 12, 2010

Publicado en Diario Ya

Nada más fácil que encontrar patologías en el funcionamiento de cualquier país post-comunista. Ingenuo sería pensar que aquellos que detentaron el poder absoluto y fueron absolutamente corrompidos iban a entregarlo todo sin cubrirse las espaldas: a nadie le extrañará por tanto que los procesos judiciales contra el último dictador de Polonia, el general Jaruzelski, sigan siendo obstruídos y no encuentren un final justo.

Este hombre es responsable de la invasión de Checoslovaquia por parte del ejército polaco perteneciente al Pacto de Varsovia en aquella memorable primavera de 1968, de las purgas antisemitas en ese mismo ejército polaco, de la brutal pacificación de la huelga de trabajadores de los astilleros de Szczecin en 1970, de la ley marcial de 1981 que sometió al país a una terrible estagnación y frenó el avance de Solidaridad y que fue llevada a cabo unicamente por manos polacas a pesar de que pidió en múltiples ocasiones a la URSS que interviniera militarmente en el país,…

Hoy pasan 29 años de la implantación de la ley marcial en Polonia. Como cada año, delante de la villa del general se reunirán dos manifestaciones: una, poco numerosa, de partidarios del ex-dictador. La otra, bastante mayor, esta vez reunirá a más gente de lo habitual… “gracias” al presidente Komorowski. Cuesta creer que Jaruzelski ha sido invitado por él a participar en la última reunión del Consejo de Seguridad Nacional. No poder acabar con las patologías de un régimen criminal es una cosa, nobilitar al brazo ejecutor y marioneta del Kremlin es algo infinitamente más grave.

Motivos puede tener el presidente infinitos, pero los que ha dado (que Jaruzelski es ex-presidente del país y “experto” en temas rusos), causan estupor. Solo veo tres variantes: puede que Komorowski sea realmente el político tan torpe que aparenta (Obama ha podido convencerse ultimamente de ello); puede que éste sea solo el siguiente capítulo de una telenovela que tiene por objeto tener a los polacos y a la oposición distraídos; o puede que realmente se lo crea, que las numerosas conexiones que tiene con militares y miembros de los Servicios de Información Militar de la antigua época ejerzan sobre él tanta influencia.

Wulff en Varsovia – 40 años después de Willy Brandt

diciembre 7, 2010

Mejor que Hermann Tertshch hoy en ABC no lo voy a decir, desde luego. Una pena que dificultaran tanto el trabajo a los fotoreporteros que todos (polacos y extranjeros) decidieron abandonar la reunión en el palacio presidencial.

————————-

Tusk entregó ayer a Medvedev doscientas páginas de objecciones de Polonia a la Comisión Interestatal de Aviación (juez y parte en el entierro) sobre los resultados de su investigación sobre el accidente de Smolensk hasta ahora.  Después de meses de pasividad es un buen paso. Esperemos que no se quede en un mero símbolo.

Amor correspondido

diciembre 6, 2010

Abrazos, sonrisas y grandes palabras sobre el nuevo comienzo en las relaciones polaco-rusas. Medvedev ha llegado esta mañana a Varsovia varios días después de que Moscú entregara varios tomos más de actas sobre Katyn, y convenciendo a todos de que Rusia ha hecho un esfuerzo titánico para aclarar todas las causas de la catástrofe de Smolensk.

Saliendo de la premisa de que es mejor hablar que no hablar, soy consciente de las acciones del gobierno de la Federación Rusa en el Tribunal de Estrasburgo, donde siguen hablando del crimen de Katyn como “acontecimientos” que tuvieron lugar por obra de “desconocidos”. Curioso que Medevedev, en una entrevista concedida al periodista polaco Tomasz Lis afirma no tener idea de ello.

Y tengo aún en la retina las imágenes del avión de Kaczynski desguazado (aún más) por efectivos de las fuerzas de seguridad rusas ya en los días siguientes al accidente. Aún no había dado tiempo a analizar los trozos, pero sí para echar la culpa a los pilotos. Seis meses después seguía a la intemperie, arrinconado en un recóndito lugar del aeropuerto.

Lo peor quizá es que poco después de la emisión de este programa fueron despedidos los periodistas de la televisión pública polaca que lo realizaron. Pluralismo en los mass-media, creo que se llama esto. Las imágenes del funcionario de la embajada polaca en Moscú que reconoce no saber donde están los restos del avión y es incapaz de explicar cual es su cometido en el lugar de la catástrofe también apesadumbran. ¿De verdad les interesa que no aparzcan teorías conspiranoicas?

¿De qué van a hablar? Todo está ya dicho: “nos queremos mucho – y punto”.

¿Bronislaw I – Papa?

diciembre 5, 2010

Publicado en DIARIO YA

La ambición de los gobernantes de Polonia llega más lejos de lo que cabría imaginarse. No sólo tratan extender su dominio a los medios de comunicación privados que les incomodan (The Economist hace unas semanas de las presiones de las que es objeto el diario Rzeczpospolita tras haber sacado a la luz pública un escándalo de corrupción en el que estaban involucrados miembros del gabinete del primer ministro Donald Tusk). Ahora le ha llegado el turno a la Iglesia: todo por culpa de un fragmento de la homilía que d. Slawomir Zarski, administrador del arzobispado castrense polaco, pronunció el 11 de noviembre, día de la Independencia, en presencia de altos funcionarios Estatales, incluído el presidente de la República Bronislaw Komorowski. Después de la Misa, el presidente se dirigió al sacerdote y le reprochó en público unas palabras que son ciertas no sólo para Polonia, sino para la mayor parte de los países antes dominados por los soviéticos. Aunque no había en el texto ninguna referencia que pudiera ser tomada como personal, el presidente se mostró visiblemente alterado.

En los últimos años años el patriotismo como valor de la vida individual y pública, ha dejado de verse como necesario para la existencia. La inventiva para satisfacer las propias necesidades y acumular bienes personales, incluso a costa de destriur el bien común, se han convertido en valores. En la base de la III República, el lugar del patriotismo lo ha ocupado la frase de uno de los primeros jefes de gobierno de la “nueva” Polonia, que afirmaba que para hacerse rico, el primer millón hay que robarlo.

La propagación de devisas de este tipo ha tenido como consecuencia en que el valor ha sido sustituido por el “anti-valor”. El patriotismo ha sido sustituido por el cosmopolitismo; el lugar de la honestidad lo ha ocupado la deshonestidad; la verdad ha sido sustituida por la mentira y la difamación; la generosidad y la dedicación a los demás -por la avaricia; el amor -por el odio. Por contra, por la experiencia de la Iglesia y de la Nación sabemos que la verdadera riqueza es el estado del alma y de la razón humana, y no el grosor del monedero”.

No quedó el presidente contento con su desfogue: unas semanas más tarde nos enteramos de que d. Slawomir, en lugar de convertirse en obispo castrense (como algunos preveían después de que el arzobispo  Tadeusz Ploski falleciera tragicamente en Smolensk, dejando vacante la sede) , ha sido “trasladado a la reserva”, o sea, despedido del ejército. El nuevo obispo será Józef Guzdek, curiosamente especialista en homilética, seguramente para que evitar que haya sorpresas en el futuro. Que el ministerio de Defensa niegue la relación entre estos acontecimientos  suena poco convincente.

No es el único roce ni el más serio del presidente con la Iglesia. Hace unos meses se tomó con bastante sorna la posibilidad de caer en excomunión a causa de su posición frente al proyecto de ley de la fecundación in-vitro, contraria a la postura de la Iglesia: “es una institución (la excomunión) un poco de otra época, y me parece que nada parecido tendrá lugar, porque sería fatal para las relaciones Estado-Iglesia, democracia-Iglesia”. Señaló también que a ningún político en el siglo XXI le ha caído una excomunión encima y se permitió dar clases de teología al respecto. Parecería que esperaba que se reuniera un sínodo y, después de maldecirlo debidamente, pronunciara solemnemente el “anathema sit”. Quizá nadie le explicó que se pondría, como político que que apoya y firma el nacimiento de esa ley, fuera de la Iglesia automáticamente y sin necesidad de anunciarlo a bombo y platillo.