Todos a Wawel

Todos, si el Eyjafjallajokull lo permite, vendrán a Cracovia a acompañar a Lech Kaczynski en su último camino: Obama, Medvedev, Merkel Sarkozy, Berlusconi, Juan Carlos I, … Yo también pensaba que Varsovia era el lugar más indicado para eterno reposo del presidente y su esposa: al fin y al cabo, había sido alcalde de esta ciudad y había dedicado muchas fuerzas a desempolvar su historia (vide, Museo del Levantamiento). Pero una vez que el cardenal Dziwisz tomó la decisión y la familia lo quiso, con el visto bueno del gobierno de Tusk, entendí que no hay discusión que valga.

No así la infalible Gazeta Wyborcza, que anteayer dedicó tres páginas de su diario en papel (entre ellas la primera con un artículo anónimo) a renegar de la disposición. Y si en Polonia debían al menos guardar las formas por el luto, en el extranjero echaron el resto: véase la objetividad del corresponsal de la barcelonesa La Vanguardia, a la sazón periodista proveniente de Wyborcza. Creo que se ha equivocado diametralmente de rol.

Ellos mismos, con Wajda y otros intelectuales a la cabeza, usaron con razón hace seis años todo tipo de argumentos para acallar a los tres energúmenos que criticaban el entierro del premio Nobel Czeslaw Milosz en el otro gran panteón cracoviano: Skalka. Ahora se rasgan las vestiduras porque Kaczyński va a dormir junto a reyes. Pero aquí la cosa no va de reyes, ni siquiera del mariscal Pilsudski, padre de la moderna Polonia y objeto de admiración del fallecido, cuyo féretro también se encuentra allí. No, adivino que  el cardenal Dziwisz quería por fin un símbolo de “Solidaridad” en la cripta. Y, por mucho que se pueda discutir sobre la política de estos últimos cinco años, Kaczynski encarnaba como nadie el espíritu del sindicato.

Si lo único a tener en cuenta fuera el apoyo popular al final de su mandato, no habría acabado en Wawel Władysław Sikorski (jefe del Ejército polaco eliminado durante la guerra, precisamente por el tema de Katyn), ni acabará Wałęsa cuando la muerte iremediablemente llame a su puerta: más difícil lo tendrá por su episodio de agente.

Por otro lado, Cracovia es lugar digno de  ser anfitrión de un entierro cómo no se ha visto otro en decenios (después del de Juan Pablo II, evidentemente). Y eso lo ha entendido bien el alcalde de la ciudad, a quien se le puede acusar de muchas cosas, pero no de ser partidario del presidente mientras vivía.

Anuncios
Explore posts in the same categories: Polonia

Etiquetas: , , , , , , , , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: