Archivo para abril 2010

Por un puñado de dólares

abril 29, 2010

Hay que reconocerle a Yanúkovych que ha conseguido sorprendernos. No por sus decisiones, que eran de esperar, sino por la rapidez y firmeza con que las está tomando.

Más que el carácter prorruso del nuevo presidente, lo importante para firmar el nuevo contrato de arriendo de la base de Sebastopol a la Federación Rusa ha sido el dinero. Pero las consecuencias de tamaño movimiento son poco previsibles en este momento: en treinta y dos añitos largos que quedan puede ocurrir de todo. Y aunque hoy por hoy los efectivos de que Rusia dispone en Crimea pueden valer para enfrentarse con Georgia y para poco más, hay que decir que para la soberanía ucraniana la noticia es un golpe, casi la aceptación del papel de vasallo.

Eso sí, gran parte de la culpa la tiene la actual oposición, que en sus pocos años de gobierno del país consiguió dilapidar el crédito que adquirieron durante la revolución naranja. Tymoshenko en su rol de defensora de los intereses patrios convence poco.

Sebastopol - Flota del Mar Negro

No es precisamente lo último en diseño. Ni en protección: uno entra como Pedro por su casa.

Anuncios

Equilibrismos electorales

abril 26, 2010

Se veía venir desde hacía varios días, pero no había certeza: Jarosław Kaczyński ha esperado hasta casi el último minuto para anunciar que se presenta a las elecciones presidenciales en lugar de su desaparecido hermano gemelo.

Las cosas han cambiado mucho desde Smolensk y no lo va a tener fácil el presidente en funciones Bronisław Komorowski. Un estudio realizado por el centro OBOP muestra que el 81% de los polacos juzga que Lech Kaczyński desempeñaba bien las funciones de su cargo y un 68% piensa que ha sido atacado injustamente por los medios de comunicación del mainstream. No es extraño: durante las últimas dos semanas mucha gente ha descubierto que existían fotografías en las que el difunto no estaba de mal humor o en pose ridícula, o que sabía de deportes, o que sencillamente no era un fanático. En resumen: muchos se han sentido engañados, y eso pasa factura.

Es Jarosław quien tiene ahora la iniciativa, cosa que no ocurría desde hacía varios años. En el partido de Komorowski, Plataforma Cívica, saben que deben andar con pies de plomo. Lo más cómodo para ellos sería que la campaña quedara dominada por la tradicional imagen negativa que el electorado tiene de Jarosław Kaczyński, pero eso no depende ya del todo de ellos: es él quien elegirá el tono del debate. En estos momentos la Plataforma tiene todo el poder en sus manos (gobierno y presidencia). Lo deseaban mucho, pero en una situación como ésta los electores va a examinar con lupa cómo se comportan.

Va a ser una campaña en la cuerda floja. En principio, el ambiente debería ayudar a que los candidatos se centren en una discusión seria, pero bastará un movimiento en falso para que se convierta en la más brutal de las disputadas hasta la fecha.

Me extraña que se extrañen

abril 21, 2010

Antes de ponerme a escribir sobre teorías de la conspiración, me apoyo en Norman Davies, que en su monumental “Europa” nos dice que conspiraciones ha habido menos de las que dicen aquellos que ven detrás de todo una mano negra, y más de las que querrían los que las niegan en conjunto.

Pasó el primer shock emocional tras la catástrofe de Smolensk y va dejando espacio libre en el cerebro para que las neuronas vuelvan a moverse a velocidad de crucero, ya con Lech Kaczynski enterrado en Wawel. Después de unos primeros días en que todo han sido halagos para la ayuda rusa, poco a poco han ido haciéndose hueco voces que no estaban tan de acuerdo con lo que nos han contado hasta la fecha. (más…)

Wawel – punto final

abril 19, 2010

Del cardenal Dziwisz, ayer en Cracovia:

“La profundidad de la tragedia de Smolensk y la experiencia de la Nación que a ésta va unida, nos exigen un símbolo profundo y una memoria especial. En Wawel reposarán dos féretros, pero inscrita en ellos está la suerte de los demás Compañeros de ese último viaje. Queda en ellos también la memoria de los hijos de la nación polaca que descansan en las fosas de Katyn. Así, la Cripta de Katyn en Wawel hablará a nuestros corazones y a la memoria de las generaciones venideras”.

Había argumentos a favor y en contra. Podía Kaczynski haberse quedado en varsovia y sería también muy lógico. Pero argumentar que tenía sólo un veintitantos por ciento de apoyo popular y que por eso no puede quedarse en Wawel… ¿Qué haremos con Walesa cuando le llegue como a todos su hora? El tenía un 1 -¡uno! – por ciento de apoyo cuando quiso ser reelegido? ¿Lo tiraremos al Vístula?

Todos a Wawel

abril 16, 2010

Todos, si el Eyjafjallajokull lo permite, vendrán a Cracovia a acompañar a Lech Kaczynski en su último camino: Obama, Medvedev, Merkel Sarkozy, Berlusconi, Juan Carlos I, … Yo también pensaba que Varsovia era el lugar más indicado para eterno reposo del presidente y su esposa: al fin y al cabo, había sido alcalde de esta ciudad y había dedicado muchas fuerzas a desempolvar su historia (vide, Museo del Levantamiento). Pero una vez que el cardenal Dziwisz tomó la decisión y la familia lo quiso, con el visto bueno del gobierno de Tusk, entendí que no hay discusión que valga.

No así la infalible Gazeta Wyborcza, que anteayer dedicó tres páginas de su diario en papel (entre ellas la primera con un artículo anónimo) a renegar de la disposición. Y si en Polonia debían al menos guardar las formas por el luto, en el extranjero echaron el resto: véase la objetividad del corresponsal de la barcelonesa La Vanguardia, a la sazón periodista proveniente de Wyborcza. Creo que se ha equivocado diametralmente de rol.

Ellos mismos, con Wajda y otros intelectuales a la cabeza, usaron con razón hace seis años todo tipo de argumentos para acallar a los tres energúmenos que criticaban el entierro del premio Nobel Czeslaw Milosz en el otro gran panteón cracoviano: Skalka. Ahora se rasgan las vestiduras porque Kaczyński va a dormir junto a reyes. Pero aquí la cosa no va de reyes, ni siquiera del mariscal Pilsudski, padre de la moderna Polonia y objeto de admiración del fallecido, cuyo féretro también se encuentra allí. No, adivino que  el cardenal Dziwisz quería por fin un símbolo de “Solidaridad” en la cripta. Y, por mucho que se pueda discutir sobre la política de estos últimos cinco años, Kaczynski encarnaba como nadie el espíritu del sindicato.

Si lo único a tener en cuenta fuera el apoyo popular al final de su mandato, no habría acabado en Wawel Władysław Sikorski (jefe del Ejército polaco eliminado durante la guerra, precisamente por el tema de Katyn), ni acabará Wałęsa cuando la muerte iremediablemente llame a su puerta: más difícil lo tendrá por su episodio de agente.

Por otro lado, Cracovia es lugar digno de  ser anfitrión de un entierro cómo no se ha visto otro en decenios (después del de Juan Pablo II, evidentemente). Y eso lo ha entendido bien el alcalde de la ciudad, a quien se le puede acusar de muchas cosas, pero no de ser partidario del presidente mientras vivía.

Patriotismo, nacionalismo

abril 16, 2010

“Katyn became the painful wound of Polish history, it also has been poisoning relations between Poles and Russians for long decades. Let us make the Katyn would to finally heal and scar over. We are already on this way. We, the Polish people do appreciate the activities of the Russians during the last years. We have to follow the way that brings our peoples closer to each other. We cannot stop or turn back”. Lech Kaczynski en Katyń, post mortem.

Discurso entero

Cierto, le faltaba muchas veces amplitud de miras y también su forma de decir las cosas era académica, no política, y por eso no sabía hacerse entender: porque la política es a veces el arte de no decir lo que se piensa. Pero este discurso parece un buen botón de muestra de que, en todo caso, no se le podía acusar de nacionalismo.

Polonia se pone de luto

abril 10, 2010

Terrible estreno en ABC

Primero fue sorpresa e incredulidad; luego ha llegado el llanto. En la tarde varsoviana sólo quedaba ya silencio.
Bronislaw Komorowski, que desempeña ahora las funciones de Jefe de Estado, ha decretado una semana de luto. Ha sido casi innecesario. Los edificios, oficiales o no, lucen casi todos la bandera polaca con crespón negro, horas antes del decreto y los centros comerciales cerraron sus puertas ya en la mañana, las tiendas apagaron la música.
El siempre ruidoso Camino Real ha estado abarrotado de gente; como nunca. Unos van y otros vuelven del Palacio Presidencial. A sus puertas ya no cabe un alfiler y el ambiente era de luto. Aquí las preguntas sobran: Las caras de los que han venido aquí lo dicen todo. “Tragedia”, es la palabra más repetida. Apenas saben responder nada más.
Michal y Paulina, dos jóvenes scouts, tan activos siempre en Polonia, han venido con sus muchachos ha dejar una ofrenda floral, como tantas otras personas: “No me lo podía creer. Aún no puedo”, dice él. ”No me interesa la política, pero es el jefe de Estado”. Paulina precisa: “Venimos por los familiares”.
La noticia corrió como la pólvora, la mayoría de los presentes confiesa haberse enterado por una llamada, de un familiar, un amigo. Quienes seguían la popular radio Tok Fm no han podido no conmocionarse, cuando la conductora del programa prorrumpía en sollozos al empezar a leer los nombres de los pasajeros desaparecidos en el siniestro.
Entre los que permanecen junto a las verjas del palacio, al calor del sentir común, un matrimonio se aviene a ofrecer sus impresiones y lo hace de este modo: ”Era la segunda ocasión que Kaczynski tenía para morir y esta vez la ha usado. La anterior fue cuando viajó a Georgia durante la invasión. El siempre fue así. Es la primera vez en la historia de nuestro país, desde hace 800 años, en que ocurre algo parecido. Ha muerto toda la élite” del estado.
Un estudiante de medicina, Tadeusz, aparece más calmado que los demás entrevistados: „Me he enterado por la mañana, me lo dijo un amigo. En el fondo, las tragedias son algo tan normal: pasan. Iré al palacio para mostrar mi solidaridad con los familiares. Mi país ha perdido a su élite, a los que lo dirigen, el presidente es el ciudadano más importante. Hemos perdido a la mayoría de los jefes del ejército y a muchos diputados; a los que dan el tono” al día a día del estado.
Pero Tadeusz agrega estar „convencido, por otro lado, de que que vendrán otros a sustituirlos. El país va a seguir funcionando. Seguro que los vengan aceptan el reto de dirigir Polonia”.