Archivo para octubre 2008

Ucrania vista desde un congreso. Jornada I

octubre 23, 2008

De estas cosas que uno escribe al cabo del tiempo…

El pasado abril tuve ocasión de asistir en Kiev a un encuentro empresarial hispano-ucraniano. Tengo que reconocer que el Este me atrae. Señal clara de avanzada polonización, aunque ésta también podría manifestarse en una alergia incurable a todo lo oriental (ruso y ucraniano, especialmente). En cualquier caso, este viaje fue bastante diferente a los anteriores.

Como la diferencia de los precios en los vuelos era considerable y el presupuesto limitado, decidí volar con Aerosvit, la compañía ucraniana, lo que suponía adelantar en un día mi salida de Varsovia. No es que pudiera dedicarme a hacer turismo durante esa jornada, tenía bastante trabajo frente al ordenador, pero sí pude aprovechar para patear parte de la ciudad que no había visto durante mi primera visita y que me interesaba de cara al encuentro empresarial, pues iba a participar en un panel de inmobiliarias y constructoras.

El vuelo se desarrolló sin incidentes, pero al aterrizar estuve a punto de llevarme una desagradable sorpresa. Con la lección de la vez anterior bien aprendida, tenía decidido no usar nunca más un taxi en Ucrania, pero esta vez ni siquiera tendría ocasión de equivocarme: del aeropuerto de Boryspil a Kiev (29 km) cobran 50 €. Con las prisas, reisefeber que dirían los germanoparlantes, no tuve tiempo de cambiar zlotys por hryvnas. Me tranquilicé pensando que las veces anteriores había cambiado sin problema. Pero las veces anteriores iba en coche, autobús, a pie o en tren, con paradas en la frontera. Nada, no había manera de hacer la transacción. Y entonces… Entonces debió salvarme mi ángel custodio, porque encontré 5 € que no sé muy bien cómo podían seguir en mi billetera. Los tenía desde mi último viaje a España, ¡desde hacía dos meses y medio!.

¿Y qué se puede hacer con cinco euros? Pues más de lo que pudiera parecer, si se conocen los medios de comunicación locales. Ya puse algo en su día sobre la marshrutka. Si a uno no le importa no viajar en primera y hacerse al folklore de la tierra a cambio de viajar barato, la marshrutka es el medio de locomoción ideal: 20 hryvnas de estrechez desde el aeropuerto hasta la estación de metro Harkivska y una hryvna más hasta mi hotel. Total: menos de tres euros al cambio de entonces.

Era ya tarde cuando llegué, así que me acosté después de cenar: menos mal que llevaba bocadillos porque en el hotel tampoco cambiaban zlotys.

“…de un país lejano”

octubre 16, 2008

No me alargaré porque aquí sí que es difícil decir algo que no se haya dicho ya. Día grande en Polonia: 30 aniversario de la elección de Juan Pablo II. Hasta las portadas de la prensa amarilla hoy han sido bien diferentes a lo que nos tienen acostumbrados y vaya si se han hecho eco de la efemérides.

Abroncaba un diplomático soviético en Roma a otro polaco aquel día diciéndole más o menos que la República Popular (comunista) de Polonia sería conocida sólo por haber producido un Papa. Y gracias a Dios.

Realmente cuesta encontrar palabras definir lo que Karol Wojtyła sigue siendo para los polacos no sólo para los mayores, sino también para los que ya no tuvieron la muy dudosa suerte de vivir el régimen comunista en sus propias carnes. Es que muchas veces lo reducimos todo a política, a su aporte al derribo del sistema y no es eso, para nada. Pero ya habrá ocasiones para escribir sobre la Iglesia en Polonia.

Hombres de honor

octubre 9, 2008

Ya puse unas líneas sobre el último dictador de Polonia hace unos meses, pero vuelvo a la carga. Y es que si alguien por quien profeso tanto respeto como Joaquín Navarro-Valls escribe en La Repubblica con tan poco tino sobre el general Jaruzelski, la ley marcial que implantó en Polonia y el juicio al que está siendo sometido desde hace unas semanas es que estamos mal, muy mal.

Pues bien, en resumen, Navarro-Valls nos dice primero que Jaruzelski es un icono del comunismo y que ponerlo en el banquillo puede ser peligroso, ya que podemos perder de vista a la persona al enjuiciar la Historia, además de que es ya una persona de edad avanzada. Luego nos informa de que el general fue, ante todo, militar, después nacionalista polaco y al final comunista. Sobre la ley marcial, nos enteramos que el dictador quiso evitar una humillación del país, como la que sufrió Hungría años atrás, y que además la amenaza no provenía del Este, sino de la República Democrática Alemana. Para terminar, prevee que lo que saldrá en claro de este embrollo será “la inocencia de un culpable”.

Entiendo que Jaruzelski siga defendiéndose ante el tribunal con el argumento de que evitó que los soviéticos entraran y “pusieran orden” a su manera. No puede cambiar un esquema que ha estado usando durante veintisiete años así por las buenas. Pero es bien flojo, y más teniendo en cuenta la cantidad de documentos que han salido sobre el tema y que dejan bien claro que fue él quien pidió a Moscú apoyo y que el Kremlin dijo “nones”, que entrerían sólo como última instancia: de hecho en Moscú no eran tan reacios a aceptar como mal menor que parte del poder en Polonia pasara a manos de Solidaridad.

La doctrina militar entonces vigente en la URSS no aceptaba la guerra en dos frentes, y entonces tenían ya ciertos problemillas en Afganistán. Por otro lado, después de lo de Praga, no querían arriesgarse a lo que podía ir más allá de una simple crítica por parte de Occidente, especialmente de Reagan, claro. Además, los satélites americanos habrían detectado un movimiento serio de tropas cerca de la frontera polaca. En cualquier caso, la sugerencia de que el ataque a Polonia podía venir del Oeste, y no exactamente de los rusos que estacionaban en la RDA, raya el esperpento: ¿iban a entrar los alemanes sin permiso de papá Moscú? ¡Si les hicieron salir de Checoslovaquia nada más entrar en 1968 por lo mal que se les veía!

Sobre los motivos que pueden llevar a escribir tantos errores en una sola publicación, creo que el principal es de educación: entiendo que resulta incómodo ver entre rejas a alguien que, cierto, estaba “al otro lado de la barricada”, pero con quien se dialogó durante años digamos que de igual a igual. Casi como que es poco elegante condenar a ese alguien. Tengo que decir también que, a pesar de todo, no me he sorprendido en absoluto: lo que leemos en La Repubblica es una muestra más del quasi-monopolio informativo del que desde hace años disponen Adam Michnik y su Gazeta Wyborcza para informar acerca de Polonia en el extranjero, y eso se debe, entre otras cosas, al magnetismo que este personaje produce en los periodistas extranjeros desde las revueltas polacas del 68 (que, dicho sea de paso, nada tuvieron que ver con las del mayo parisino). Y es que, en una maniobra poco comprensible desde fuera pero que tiene su historia, el que fuera antaño diario de Solidaridad comenzó a tratar a Jaruzelski, Kiszczak y otros mandamases de la gran esa cárcel en que se convirtió Polonia en 1981 de “hombres de honor”.

Podría, como mucho, valer el argumento de la edad, pero nuestro héroe está lúcido y en forma (hoy declaró cuatro horas, cuatro). De todas formas, no me importaría que lo indultasen por motivos humanitarios y que no pasara ni un sólo día en la cárcel. Eso sí: después de que hayamos llamado al pan, pan, al vino, vino, y al crimen, crimen. Pero tratar a este caballero como si fuera el artífice de la democracia polaca sólo porque en 1989 dejó de pegar a los que estaban del otro lado me parece una exageración.

Sea como sea, nuestro héroe no está sufriendo las vejaciones de un “tribunal amenazador”, como se refirió Navarro-Valls en alusión al Instituto de la Memoria Nacional, sino que tiene todos los derechos de un ciudadano a un juicio justo, y todas las prerrogativas de un ex-jefe de Estado, de las que sus abogados saben hacer uso muy bien (y por eso el juicio por otros asesinatos del año 1970 sigue dilatándose durante ya más de diez años). Para acabar, ¿no es mejor que trate de defenderse ahora a que luego aparezcan absurdas acusaciones de que alguien pretende “cambiar la Historia”?

Ritmo del bueno

octubre 9, 2008

Como nuestros ahorros en Polonia son más bien escasos y la crisis no nos hace tanta mella, aprovecho para no hablar de política, ni de economía, ni de corrupción y pongo un tema más amistoso (aunque se manifieste a muchos decibelios).

Son cosas que tiene Polonia, donde hay sitio para todo y para todos. En fin, no sé si lo parece, pero el video de aquí abajo es…

…un texto del Evangelio según san Meteo, concretamente tomado de la descripción que Jesús hace del Juicio Final:

“…porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber;
estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron”.
Estos, a su vez, le preguntarán: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?”
Y él les responderá: “Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo”.

La segunda canción es el Magnificat de María.

El grupo en cuestión se llama 2Tm 2,3 y es representante de lo que podemos llamar heavy metal cristiano. Su lider, Robert Friedrich, bebía mucho ya desde los quince años. Era conocido en el panorama musical polaco ya por los años noventa, como miembro de Acid Drinkers (el nombre lo dice todo). Y hete aquí que después de dos operaciones de corazón en 1994 regresó a la Iglesia Católica y decidió tomarse en serio a su familia.

Con sus hijos (y tiene ya siete) e hijos de amigos, formó el grupo Arka Noego (El Arca de Noé), de éxito emparable desde el principio del milenio, con canciones sencillas de tema religioso y mucho ritmo. En esta canción los peques tratan de convencer a su papá para que no se quede hasta tarde en el trabajo.

El teatro del fútbol

octubre 5, 2008

Nos echan, no nos echan, nos echan, no nos echan… ¿Nos retira la UEFA el Euro 2012 o se conforma la FIFA con quitarnos los seis puntos de los dos próximos partidos por adelantado? Teatro,puro teatro.

Al principio no estaba nada seguro de lo que pretendía el gobierno de Polonia. Ahora sigo sin estarlo, pero tengo una cierta idea. Hace poco más de un año escribí algo sobre el lamentable estado del fútbol polaco. Los intentos del anterior ministro de deportes y del anterior gobierno por sanear la situación acabaron en agua de borrajas, e incluso él mismo acabó tenitendo problemas con la justicia. Pues bien, hace unos días el nuevo ministro de Plataforma Cívica suspendió a la directiva de la Asociación Polaca de Fútbol (PZPN) y puso a un administrador, cosa que alteró los nervios de Platini y Blatter, que dieron un ultimatum: o antes del lunes 6 de octubre a las 12 ha desaparecido el administrador “o si no nos enfadamos”. No les interesan para nada las montañas de papeles que la fiscalía polaca tiene aglomeradas por fraudes futbolísticos.

¿Será verdad que el ministro de un ejecutivo cuya única devisa es llevarse bien con todos, ser feliz sin hacer nada y viva el public relations haya osado desafiar a los todopoderosos magnates del fútbol europeo y mundial? Pues yo me alegraría de que fuera cierto, aunque supusiera la exclusión de los equipos polacos de las competiciones internacionales y nos costase la organización del Euro 2012. Si se atrevieran a poner orden y a eliminar la corrupción del fútbol polaco, que es una plaga insoportable.

No se atreverán. Mañana habrá abrazo y las frases del día serán “venció el consenso”, “hemos salvado el fútbol polaco” y otras por el estilo (aunque ojalá me equivoque). Aún así, creo que las intenciones del ministro Drzewiecki eran otras. Me explico: Michał Listkiewicz, actual presidente del PZPN y antiguo árbitro internacional, debería finalizar su mandato dentro de un mes, antes de las nuevas elecciones en la asociación. Tiene las espaldas bien cubiertas en el PZPN y además inmejorables relaciones con Blatter. El plan bien podía ser el siguiente: hay elecciones en el PZPN y se elige una directiva nueva. Hasta ahí todo en orden. Pero entonces alguien se de cuenta de que los electores han cometido un error téctino, o un fraude (concertado de antemano, claro), y lleva el asunto a los tribunales, que ante tamaño escándalo no pueden hacer menos que ocuparse del asunto. Resultado: los nuevos dirigentes a la calle y la vieja guardia tiene que regresar para “poner orden” y preparar las siguientes elecciones en, digamos, dos años más.

Parece que el nuevo ministro se ha dado cuenta  de que con esta gente al frente el fútbol en Polonia tiene poco futuro. Veremos en que quedan sus maniobras. Toda esta batalla verbal es más bien una “toma de posiciones” antes de negociar. De momento, cada nuevo ministro que llega primero se escandaliza por la plaga de corrupción y luego no puede hacer nada, así que no soy del todo optimista en esta cuestión, y más teniendo en cuenta cómo de hipersensible es este gobierno a la opinión pública: ahora, todos aplauden que entre con la escoba a poner orden. Pero si hay sanciones esos mismos pueden volverse en su contra.