Los hay más iguales

Dictaduras ha habido y, desgraciadamente, sigue habiendo de muy diversos signos: por ejemplo de izquierda y de derecha, antirreligiosa y otras que se escudan en motivos supuestamente divinos al imponerse, sanguinarias y más benévolas, impuestas desde fuera y resultantes de conflictos internos. La situación en Polonia de 1945 (algo antes en sus territorios más orientales) hasta 1990 la marcaban los supuestos precedentes a las íes, aunque cabe matizar que su brutalidad fue variable, que no disminuyente.

Dictaduras ha habido y, desgraciadamente, sigue habiendo de muy diversos signos, pero lo que me parece incuestionable es que un crimen sigue siendo un crimen independientemente de quién lo haya cometido: a no ser que haya iguales y “más iguales” ante la ley.

Pues los hay. Por lo menos en Gran Bretaña, cuya Home Office deniega a Polonia la extradición de Helena Wolińska, fiscal en varias decenas de juicios-farsa, concluidos algunos en condenas a muerte, durante el periodo más oscuro de la era roja: la implantación del estalinismo.

Los nuevos dominadores de Europa del Este estaban especialmente interesados en eliminar por medio de las balas y la propaganda a todo aquel que osara rechistar. En Polonia se encontraron con los restos de un enorme ejército clandestino (Armia Krajowa, AK) que, aunque desangrado por su lucha contra el invasor nazi, seguía contando con el apoyo con el apoyo de la inmensa mayoría de la población. Wolińska fue uno de aquellos peones que sirvieron para dar una apariencia de legalidad a la eliminación de los enemigos políticos del sistema. Ayudó, por ejemplo, a liquidar al general Fieldorf “Nil”, uno de los más importantes dirigentes de AK.

Wolińska afirmó en una entrevista a “The Guardian” que todo este asunto es “un circo”, que es inocente y, ojo al dato, que es víctima de un ataque antisemita del gobierno polaco (en concreto del ya inexistente de los gemelos, aunque los anteriores gobiernos polacos también exigieron su extradición). Esta última cuestión ni se había mencionado en los medios de comunicación polacos. Alguien malpensado podría aducir que sólo para evitarse problemas. Sin embargo, aunque así fuera, lo que hayan escrito los diarios polacos es secundario. La defensa de Wolińska no se sostiene por una sencilla razón: ella misma, de proveniencia judía, debería ser considerada antisemita por el sólo hecho de firmar el acta de acusación contra Władysław Bartoszewski, cofundador de Żegota (Consejo de Ayuda a los Judíos: erigido por el Gobierno de Polonia en el exilio londinense en 1942).

A propósito de Żegota hago un pequeño paréntesis: su filia varsoviana encargada de atender a los niños judíos estaba dirigida por Irena Sendler, sobre quien podéis encontrar varios interesantes artículos en el blog de Marta.

Volviendo a Wolińska, marchó de Polonia a causa de las purgas antisemitas del partido comunista de marzo de 1968. A principios de los años 70 se domicilió en Gran Bretaña y allí sigue, ahora con nacionalidad británica. Londres sostiene que no puede extradir a Wolińska porque el gobierno comunista de Polonia le retiró la nacionalidad polaca, otorgándole tan sólo un documento de viaje. Así las cosas, el Instituto de Memoria Nacional solicitó la emisión de una orden de detención europea, que emitió el Juzgado Militar de Varsovia el 20 de noviembre. Ahora mueven ficha los británicos, pero esta vez será un juzgado quien decida.

¿Qué dirían los periódicos si se tratara de una juez chilena de la era Pinochet, o de la argentina de los militares, o de la España de Franco? Por si no se notaba, aclaro que la pregunta era retórica. Nada nuevo: los hay iguales y más iguales, pero yo prefiero seguir en mi ingenuidad pensando que un crimen es un crimen.

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4 comentarios en “Los hay más iguales”


  1. wow! no sabía de esto Higinio!

    qué bien que nos cuentes de Polonia!

    te pondré un link!

    PS: cuando nos regalas un artículo sobre Polonia para Planisferio?


  2. Higinio, una pregunta:

    qué significa “la marcaban los supuestos precedentes a las íes”? Perdona, pero lo he leído y releído y no capto el significado.


  3. Higinio, off-topic: conoces a Vasiliy Sirotenko?

    Un saludo!

  4. Higinio J. Paterna Sánchez Says:

    Hola, Marta:

    No, no conozco a Sirotenko, aunque si me dijeras algo sobre él a lo mejor se me enciende alguna lucecita en el cerebro.

    Con lo de “los supuestos precedentes a las íes” me refería a los calificativos que quedaban delante de las “y griegas”, a saber: de izquierda, antirreligiosa, sanguinaria y resultante de conflictos internos en este caso. Perdona, pero a veces me escribo de forma algo retorcida.

    Para Planisferio trataré de mandar algo la semana que viene, pero no prometo nada, pues ando regular de tiempo para escribir (como ves últimamente apenas pongo algo siquiera en este blog).

    Saludos.


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